miércoles, septiembre 29

Llevo ya un tiempo pensando en hacer otro blog. Eso no implicaría cerrar ni abandonar éste, pero sí tomarme un respiro. Escribir un blog con menos escritura amarga y más fotos y colorido, expresar mis inquietudes sobre moda, arte, filosofía o viajes, no como uno de esos blogs de copiar y pegar sino como algo para mirar mientras uno mira desenfocadamente al infinito y se imagina siendo alguien mejor.
PD: Quién sabe si algún día venceré a la pereza y haré algo creativo, y si esto ocurre ¿en qué año será?

lunes, septiembre 20

Son las cuatro y treinta y siete de la madrugada y no puedo dormir. Intento no analizar mi vida durante los próximos minutos y siento cierto malestar que no es ni frío ni calor. Me gustaría salir a la calle ahora mismo, me encanta la temperatura que hay fuera a estas alturas de la noche. Me gusta el olor de las ciudades, su escala de grises, su música ruidosa y distante. Me siento vacía, ya me estoy analizando otra vez, como siempre. Recuerdo nombres e imágenes que fueron producto de mi imaginación hace mucho tiempo, pero que no por ser mentira dejan de hacerme daño.
"Las ciudades son hermosas", pienso, nada de verdor ni sol que puedan distraerme en mi destrucción de cerebros rotos. Quiero caminar descalza por las aceras y que llueva, y que se formen charcos multicolor tras el paso de los coches. Quiero romper paradas de autobús y ver los cristales, entre translúcidos y verdosos, brillar bajo la luz del sol. Siento ganas de comérmelos, parecen caramelos Respiral. El olor de la estación de Nuevos Ministerios es maravilloso.
Me apasionan las estaciones de tren.

sábado, septiembre 11

Supongo que ya está bien de mis borderías y de echar las cosas en cara a gente que lo único que hace es disfrutar de la vida. Lo reconozco, soy como una amargada de cincuenta años que vive en los años cincuenta y tengo una mente tan cuadriculada como frágil, resulta gracioso que algo tan opuesto conviva día a día martilleando continuamente, como yo martilleo desde hace un rato las teclas, sin saber ni siquiera lo que voy a escribir. Estoy borracha y eso que sólo me he tomado un mini de Absolut con limón en la fiesta de mierda que han organizado los vecinos del bloque nuevo en el que estoy vivendo. La fluoxetina no me hace mucho bien, pero sin duda es mejor que nada, ya intenté dejarlo por mi cuenta y... No sé cuánto sobrevivirá esta entrada. Uno de esas empresas que buscan grietas en la gente para no contratarla leerá ésto y no le gustará un pelo, y mi 2.55 tendrá que esperar. ¿Pero qué digo? Nadie va a leer una mierda de lo que ponga en ningún sitio, y ni mucho menos ninguna empresa se va a molestar en investigar nada de mi pasado. Tendré que aprovechar que ahora dispongo de internet para desahogarme y que ningún jefe con dinero va a leer que era una puta suicida desquiciada que odiaba su vida a pesar de que ésta era perfecta. ¿Perfecta, en serio? A pesar de no tener amigos y de tener un novio demasiado bueno al que joder con mis mierdas. Estoy harta de contaminarme a cada segundo, de que a cada minuto venga una imagen de mí no ya no siendo perfecta, sino siendo una auténtica mierda. Miles de mujeres que vienen y van con sus bolsos de Prada, o de Zara, ¡no me importa!, pero todas clavan sus stilettos en la calle haciéndose oír, sin conformarse con ser la hija de, la novia de, la X de... XD, debería haberlo pensado antes, alguien para que la gente se ría. La vida es así, para que haya risas ha de haber gente que reciba las burlas de otras personas, al igual que para que los ricos enriquezcan es necesario que otros caigan aún más.
Me inventaría un final para esta entrada, uno de esos finales que se escriben cuando la gente quiere escribir un final porque saben que escribir un final es lo correcto y lo que siempre se ha hecho, pero hoy no voy a hacerlo. No estoy de humor.